Deben darse varios factores para pasar una noche agradable. Primero, la temperatura debe acompañar, fue una noche calurosa pero a la vez húmeda y bañada por una levísima brisa(se estaba de muerte sentados al aire libre). Segundo, fundamental, buena compañía para amenizar la noche y recordar anécdotas, de cuando estudiábamos (o de eso convencíamos a nuestros padres). Tercero, cervecitas, vino, buena comida (ternera rica) y postre espectacular. Y por último, que unos amigos celebren un momento importante, su boda.
Hay un fenómeno curioso que siempre me llama la atención y del que he sacado la siguiente teoría. Todos tenemos amigos que hace tiempo, semanas, meses o años que no vemos. Bueno, y siempre hay algún momento en el que el teléfono, la suerte,un mail, o lo que sea, te hace volver a coincidir con ellos. Pues tengo comprobado que con los buenos amigos, bastan cinco minutos para volver a colocarlo todo en su sitio, todo vuelve a su cauce, preguntas un par de veces ¿Y tu qué? y ya......que si te estás dejando la cabeza, quillo estás mas gordo, y tú con esas gafas, estas más feo cada día, pelate ya cohone,... ja,ja,está guapo.
Bueno, algo así me pasó el otro día, pasamos un buen ratito.
Felicidades a Ele y Eme. Ya verán que bien en NY.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario